Bien por Iusacell
No soy defensor, ni mucho menos fan de los operadores celulares. Al contrario. Pero cuando uno de ellos hace algo que me sorprende —y gratamente— tengo que reconocerlo públicamente.
Resulta que yo uso Telcel en mi teléfono, con un plan eterno a chorromil meses para que el equipo me saliera casi graits. Pero con mi iPad utilizo Iusacell porque es el más barato y efectivo en banda ancha móvil en prepago.
Cada semana, con alarma y todo en mi calendario, cargo saldo y activo una semana de plan de datos para mi iPad. Me cuesta $59 pesitos por 7 días con un consumo máximo de 1 gigabyte. Nunca me los acabo en una semana. Así, podríamos decir que pago $236 pesos al mes por tener internet 3G en mi tablet con capacidad de 4GB. No existe un plan de pospago que me ofrezca esos precios. Por eso lo hago. Sí, es engorroso el estar llamando cada semana, pero me toma un minuto y me ahorro más de 100 pesos.
En fin, la semana pasada deposité 400 pesos a mi número para tener reserva por varias semanas. Hice mi llamada y el sistema automático me confirmó la contratación del plan de 7 días por $59 pesos. Bien. Lo mismo que he escuchado cada semana por los últimos 9 meses.
Estuve navegando de lo lindo y a los 400 megas que me aparece un mensaje diciendo que no tenía saldo para seguir utilizando la red de Iusacell. “WTF”, pensé. Luego llegué a la conclusión de que nunca habían registrado mi plan y me cobraron de a peso el mega. “¡Caraja madre!”, me dije en voz relativamente baja (jejeje).
Así que llamé. Primero, me sorprendió que me atendiera alguien en menos de 1 minuto al marcar “0″ en cuanto empezó la grabadora “Buenos días, bienvenido a su centro…”. Le expliqué al amable muchacho la situación y lo primero que hizo fue decirme que el hacer llamadas y consumir otros servicios pudo haberse llevado mi saldo. Le expliqué, cortésmente, que solo uso el chip de Iusacell para datos así que eso no era posible. Me dijo que efectivamente no se registró mi plan y que en 2-4 horas me repondrían mi saldo y el plan.
“Ah chirrión, a ver…”, no les creí. Digo, las operadores no tienen fama de buena onda. Pero pues resultó que sí. Llamé al día siguiente y otro amable muchacho me confirmó que me habían renovado el plan una semana, por 1GB y con mi saldo sobrante ($340) integro para próximas contrataciones.
Por hoy, me pongo de pie, me quito el sombrero y me bajo los pantalones ante el servicio a clientes de Iusacell. De 10.
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Memo
“me bajo los pantalones” para que la compañía te dé por atrás pendejo. Te has vuelto un vendido. Si vas a poner publicidad en tu blog mejor hazlo abiertamente como todo mundo. Esquirol!
nasir
me sorprendi, me he leido todo tu blog y me ha gustado,.excepto esta parte… ahora resulta que tienes que agradecer porque te den lo que compraste?? en ningun momento tuvo q ser diferente, fue un error de ellos,a mi seguido el banco me hace esas cosas,los llamo por telefono y me lo resuelven, es su trabajo¡¡, no te regalaron nada¡¡
Rodolfo
Que bueno que tuviste éxito en tu llamada, al parecer esta cambiando el servicio de los operadores y ya se dieron cuenta que el que se lleva mas clientes no es por el producto sino por como te atienden. “Managing the Customer Experience” es un libro que recientemente leeí y explica eso.